viernes, 8 de julio de 2011

Three moment*

¿Es muy bonito cuando todo lo que te rodea son mentiras, verdad?
Pero cuando te explotan las cosas a la cara, te sientes la peor persona del mundo. No sabes si reír o llorar, si quedarte callado o gritar...
Me ha pasado siempre. Siempre lo que me rodeaba eran mentiras y cuando las descubrían o me las lanzaban eran como puñales. Sí. Como si esos pequeños cuchillos te rasgaran todo el cuerpo, lentamente y a la vez dolorosamente.
Recuerdo cuando era niña, no había ni mentiras ni verdades. Solo la felicidad que tenías todo el tiempo. Te regalaban una muñeca y en ese instante eras una niña de lo más feliz.
Cuando vas creciendo vas viendo que hay personas tan diferentes a ti que da hasta miedo. Personas que podrían compartir la vida contigo y tú ni enterarte que es la persona menos adecuada para ti.
Siempre te dicen: sé fuerte. Te mereces lo mejor. ¿Lo mejor porqué? Nunca he echo una obra de caridad a nadie. Nunca he podido ayudar a los más necesitados... sí ni si quiera puedo ayudarme a mi y debería ser el paso más fácil.
Así que es mejor olvidar todo, dejarlo atrás, y perseguir al futuro.

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