Me
tenían encarcelada en el apartamento ese todo el día. Parecía yo
la famosa en vez de ellos. Estaba hartándome de no ver el sol y de
que no me diese el viento. Y eso no era lo único, si no que
estábamos los seis atentos a la televisión, pues habían avisado
que saldrían algo de ellos.
-¡Ya,
ya! -Gritó Marie, sentada encima de Wesley.
-”Hemos
pillado a Drew Chadwick, miembro de Emblem3, a unas manzanas de la
Universidad de Los Ángeles. Y con ella una chica, pero no sabemos si
los fans de ellos estarán de acuerdo en que salga con ella” -iba
diciendo el reportero con la cara inexpresiva-. “Al parecer no está
bien psicológicamente. Algunas fans dicen que tendrán histeria de
salir con un famoso... ¿Ustedes que creen?”
Me
estaban llamando loca... Pero ahora mismo viendo el vídeo en la que
le pegaba a la chica... lo veía evidente.
¿Me
había vuelto loca?
-Dios
mío... -dijo Brenda con la boca abierta, sentada en el suelo-. Yo
pensé que dirían algo bueno sobre vosotros. A ver, no es que seáis
exactamente perfectos, pero oye...
Drew
la miró alzando una ceja.
-Lo
entendimos, Brenda -dijo, al mismo tiempo que ella levantaba las
manos. Me miró frunciendo las cejas-. ¿Algo que decir?
Abrí
la boca, sin saber bien que decir.
-Pensé
que era evidente que no podías pegar a nadie, y menos a una fan
-dijo Drew torciendo la boca-. Espero que se te ocurra algo para
arreglar esto.
Me
levanté del sillón rápidamente sintiendo mis piernas flaqueándose.
-¿Qué...
Qué has dicho? ¡Yo no hice nada! ¡Se me tiró encima! ¿Qué
querías que hiciera? ¿Qué me dejara que me arrancase los pelos? No
es justo...
Drew
me fulminó con la mirada.
-Debiste
apartarla de ti pero no pegarle, Sheila. Por dios... -resopló
cabreado, levantándose hasta quedar enfrente de mí. No me estaba
amenazando, ni siquiera tenía intención de echarme de su casa...
Pero estaba enfadado. A pesar de que no hice nada en absoluto.
Los
demás se levantaron también, salvo Brenda que se quedó en el suelo
mirándonos desde abajo.
-¿No
crees que estás exagerando? -Preguntó Wesley.
-Oh,
vale... -suspiró Drew-. ¿Daremos buena imagen si ven que nuestras
novias se tiran de los pelos con nuestras fans?
Fruncí
las cejas.
-No
somos... -Keaton me interrumpió.
-Bien
es cierto que no deberían, pero tenía que defenderse de algún modo
-dijo-. Intentó quitársela de encima, y no pudo. Soy el menos
violento aquí y lo sabéis, así que opino que fue culpa de la otra
chica.
Drew
me miró de nuevo, interrogándome, pero cuando iba a volver a
hablar, tomó la palabra:
-¿Y
cómo cojones le explicamos eso a la prensa? -Preguntó negando con
la cabeza-. ¿Te crees que nos van a creer por ese simple cuento? Ya
la están tomando como una loca obsesiva.
Iba
a contestar, pero Wesley y Keaton hablaron a la vez.
-¡No
está loca! -Exclamaron, y prosiguió Keaton-: Ella no debe de
hacerse responsable de todo esto.
Wesley
asintió con la cabeza.
-Deberías
de haberla dejado ir sola -dijo-. Ahora mismo no le estaría pasando
ésto. Ha sido culpa suya.
Drew
comenzaba a ponerse rojo de rabia, y quise alejarme un poco más pero
me chocaba con las piernas de Marie, y a una Brenda muy a gusto en el
suelo.
-¡Ésto
se está volviendo una locura! -Exclamó Drew-. ¡Lo que me faltaba,
otra mierda más!
Wesley
y Keaton que iban a seguir hablando, se quedaron callados.
¿Me
acababa de insultar?
Oh
dios mío, claro que sí. Acababa de hacerlo.
-¡Drew!
-Chilló Brenda levantándose rápidamente, intentando lanzarse sobre
él. Keaton la tenía amarrada de la cintura.
Marie
se levantó poco a poco y echó una mirada de reprimenda a Drew.
-De
todos vosotros, del último que me lo esperaba era de ti -dijo
negando con la cabeza.
Agaché
la cabeza y lo último que hice, tras haber dejado caer dos lágrimas,
fue despedirme.
Cogí
el diario que compré antes de venir aquí. Lo hice para apuntar
todas las cosas que me pasarían, que me preocuparían y que gente
conocería y a quienes no. Ahora no sabía que escribir. Mi mente ya
conocía a Emblem3, pero no los conocía de verdad. Ahora es cuando
me daba cuenta de que las personas pueden ser muy diferentes, de lo
que se aparentan a lo que llegan a ser.
Apoyé
el bolígrafo contra la hoja y comencé a moverlo.
“No
sé muy bien por donde empezar... Sé que tú no sabes nada sobre mí,
pues es la primera vez que te escribo y no tiene sentido
entenderlo... ¿Acaso unas simples hojas pueden oírme?
¿Comprenderme? Me llamo Sheila. Bien. Tengo diecinueve años. Casi
veinte. He nacido en unas islas de España, y siempre he estado
rodeada de agua.
Oh
dios mío, estoy haciendo ésto de pena.
Pensé
que al cambiar de aires, de ciudad, de país... mi vida podría
cambiar. Me he sentido sola la mayor parte del tiempo, e incluso
llegué a pensar que me estaba desmoronando... ¿Sabes esa sensación
de pánico que te nubla la mente, y haces cualquier cosa para
calmarlo? ¿Incluso coger una navaja y rajarte de este a oeste el
cuello?
¿Podrías
tú decirme que es lo que va realmente mal conmigo?
¿Por
qué en mí siempre ven a una basura?
Dios
mío, quiero que estos sentimientos se vayan. Necesito que lo hagan,
para poder seguir con mi vida. Si no empiezo ahora... ¿cuándo lo
haré?”
Levanté
el bolígrafo y volví a bajarlo.
“¿Aguantaré
tanto tiempo?”
Tocaron
a la puerta de la habitación, y me encogí de hombros mientras que
les decía que pasasen. Marie y Brenda estaban ambas a cada lado,
algo inquietas y nerviosas. Marie se había hecho una trenza en el
lado contrario al rapado. Mientras Brenda mantenía el pelo azulado
suelto.
-¿Te
molestamos? -Preguntó Brenda mientras se sentaba al lado de mí, en
la cama.
-Claro
que no -sonreí mientras dejaba el diario bajo mi almohada-. Pero no
entiendo...
Marie
se sentó al lado contrario al de Brenda y me puso una mano sobre el
hombro.
-Vamos
a salir porque estamos muy aburridas -informó-. Así que hemos
pensado en invitarte a salir con nosotras. Nos lo vamos a pasar bien.
Un poco de café, o lo que tomes, ropa y cine. ¿Qué te parece?
Hice
una mueca de lamento.
-No
tengo dinero... -comencé a decir, cuando me interrumpieron al
unísono.
-NOSOTRAS
TE INVITAMOS -gritó Brenda-. Pues tenemos nuestro propio dinero...
Que salgamos con unos famosos no significa que nos paguen todo como
mantenidas. También estudiamos y trabajamos, así que levántate que
nos vamos.
Comencé
a negar con la cabeza intentando que lo dejasen estar, pero se veían
muy entusiasmas.
Me
agarraron de los brazos y me arrastraron por toda la cama mientras me
reía porque parecíamos realmente estúpidas. Marie comenzaba a
relatar riéndose mientras me preguntaba que tenía en común con
Wesley. ¿Tal vez el tipo de música? ¿Que ambos serían algo
egocéntricos? En plan bien, pues ambos se veía que se cuidaban el
físico. Luego estaba Brenda que no paraba de gritar, reírse y dar
saltos. Me pregunté que tenía ella en común con Keaton. ¿Qué
ambos eran como niños pequeños, aunque tenían la cabeza muy bien
amueblada?
Sonreí
mientras me ponía derecha y aceptaba la invitación a salir de casa.
¿Y
yo que tenía en común con Drew?
Nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario